La percepción de inseguridad sigue siendo el principal problema en Risaralda. Aunque las autoridades muestran resultados positivos y reducción en varios delitos, en la calle la realidad es otra: la gente siente miedo. Esa fue una de las principales conclusiones que dejó la sesión conjunta realizada entre el Concejo Municipal de Pereira, la Asamblea Departamental de Risaralda, la Policía Metropolitana, el Departamento de Policía Risaralda y el Ejército Nacional, donde también participaron distintas entidades del orden territorial.
Seguridad: cifras vs realidad
Durante la jornada se evidenció un contraste claro: mientras las autoridades reportan disminución en delitos como homicidios, hurtos a comercio y hurto de vehículos, la ciudadanía no percibe esa mejoría. El miedo en las calles, los robos y la desconfianza siguen marcando el día a día en Pereira y en varios municipios del departamento.

La amenaza sigue
Uno de los temas más delicados es la presencia de estructuras criminales. En zonas limítrofes con el Chocó se mantiene la presión del ELN, un grupo armado que ha intentado incursionar en municipios como Pueblo Rico y que incluso ya estaría utilizando drones en sus acciones. Por otro lado, el Clan del Golfo, aunque ha sido golpeado por las autoridades, sigue teniendo intenciones de expansión en sectores como Mistrató y límites con Antioquia. A esto se suma el microtráfico, señalado como uno de los principales detonantes de violencia, incluso en hechos recientes como homicidios, donde se evidencian disputas por el control del negocio de la droga.

Minería ilegal: otro frente crítico
Las autoridades también confirmaron que la minería ilegal sigue siendo un problema en el departamento, especialmente en zonas cercanas a ríos, donde ya se han realizado operativos con capturas y destrucción de maquinaria. Este fenómeno no solo afecta el medio ambiente, sino que también está ligado a economías ilegales que fortalecen a grupos criminales.
Tecnología, clave en la seguridad
Uno de los puntos en los que más insistieron las autoridades y los diputados es la necesidad de invertir en tecnología. Drones, cámaras de seguridad, identificadores de llamadas y sistemas para detectar drones hacen parte de las herramientas que se están utilizando o que se buscan implementar para combatir el crimen. La conclusión es, hoy la seguridad también se juega desde la tecnología.
Operativos, capturas y control
Durante la sesión se dieron a conocer resultados importantes:
Capturas de personas vinculadas a estructuras criminales.
Golpes a redes de microtráfico en varios municipios.
Destrucción de unidades de minería ilegal.
Refuerzo en zonas críticas como Pueblo Rico, Mistrató, Belén de Umbría y La Virginia.
Además, se anunció mayor presencia de fuerza pública en corredores viales y en Pereira, especialmente por la llegada de turistas en Semana Santa.
Extorsión: el engaño desde las cárceles
Otro tema que preocupa es la extorsión, donde la mayoría de los casos se estarían originando desde centros carcelarios. Los delincuentes utilizan llamadas para intimidar a las víctimas y hacerlas consignar dinero, aprovechándose del miedo. Las autoridades insisten en que la clave es no caer en estos engaños y denunciar de inmediato.
El problema también está en la ciudad
Pero no todo es grupos armados o delincuencia organizada. Desde la Asamblea también se puso el foco en el estado del centro de Pereira, donde problemas como basura, oscuridad, huecos y deterioro del espacio público estarían facilitando la delincuencia. La falta de orden, iluminación y control en estos sectores está afectando la percepción de seguridad, especialmente en zonas comerciales y turísticas.
Seguridad y economía van de la mano
Las autoridades y diputados coincidieron en algo: si no hay seguridad, no hay turismo, ni inversión, ni comercio. Con la llegada de Semana Santa, la preocupación crece, ya que el departamento depende en gran parte de la confianza que genere en visitantes y empresarios.
Falta de cárcel y más pie de fuerza
Otro de los puntos fuertes fue la necesidad de fortalecer el pie de fuerza y avanzar en infraestructura carcelaria. Se advirtió que capturar delincuentes no es suficiente si no hay dónde recluirlos, lo que termina afectando la efectividad de las acciones de seguridad.
Israel Alberto Londoño – Secretario de Gobierno de Risaralda
“Hoy necesitamos fortalecer la tecnología en la fuerza pública, invertir en drones y herramientas que nos permitan esclarecer delitos. La seguridad también es clave para el turismo y el desarrollo del departamento”.
Teniente Coronel Luis Alfonso Palomino – Batallón San Mateo
“El ELN mantiene presión en límites con el Chocó y el Clan del Golfo ha sido golpeado, pero sigue con intención de expansión. Hemos dado capturas importantes y seguimos reforzando con tecnología y presencia militar”.
Coronel John Hernando Téllez – Comandante Policía Risaralda
“Tenemos una reducción del 21% en delitos, pero cuando se desarticula una estructura, otras intentan ocupar esos espacios. Por eso es clave que la comunidad siga informando y denunciando”.
Coronel Óscar Leonel Ochoa – Policía Metropolitana de Pereira
“El microtráfico ha cambiado su modalidad, ya no es solo en las esquinas, ahora se está moviendo incluso a domicilio. Por eso el trabajo tiene que ser más investigativo para poder desarticular esas estructuras”.
Juan Carlos Valencia – Presidente de la Asamblea de Risaralda
“La seguridad no es solo cifras, es lo que siente la gente. Se necesita más tecnología, más pie de fuerza y avanzar en temas como la cárcel, porque si capturan y los dejan libres, no hay nada que espante a los delincuentes”.
Luz Polo – Diputada de Risaralda
“Donde hay oscuridad, basura y desorden, llega la delincuencia. La seguridad no es solo operativos, también es tener una ciudad limpia, iluminada y organizada para que la gente se sienta tranquila”.
