Carlos Andrés Arcila Jiménez, de 40 años, aceptó su responsabilidad en un caso de tentativa de extorsión y fue condenado a 15 meses y 21 días de prisión, luego de ser capturado en flagrancia cuando reclamaba parte del dinero que exigían a una víctima en Pereira.
La extorsión
La historia comenzó cuando un ciudadano empezó a recibir llamadas y mensajes amenazantes en los que le exigían 7 millones de pesos.Los delincuentes le advirtieron que, si no pagaba, lo matarían a él y a su familia. La víctima aseguró que no le debía dinero a nadie y, en lugar de ceder a las amenazas, acudió al Gaula Militar para denunciar lo que estaba ocurriendo.
Con la ayuda de las autoridades se organizó un plan de entrega. La cita quedó pactada para la mañana del 7 de enero de este año en un local de Juan Valdez, ubicado en el centro comercial Victoria de Pereira. Allí, la víctima llegó con un paquete que contenía 300 mil pesos, parte del dinero que los extorsionistas pretendían cobrar.
Carlos Andrés Arcila Jiménez recibió el paquete fue sorprendido y capturado en flagrancia por uniformados del Gaula Militar y funcionarios del CTI.
El Juzgado Doce Penal Municipal con Función de Conocimiento de Pereira condenó al hombre y ordenó que cumpla la totalidad de la pena, equivalente a 1 año, 3 meses y 21 días de prisión, en el establecimiento carcelario que designe el Inpec.
Aceptó los cargos
De acuerdo con la decisión judicial, Arcila Jiménez se acogió a un preacuerdo mediante la aceptación de cargos antes de la etapa de acusación, lo que le permitió acceder a una rebaja del 25 % de la pena. El despacho también dispuso abonarle el tiempo que ha permanecido privado de la libertad por este proceso y, una vez firme la sentencia, el expediente será remitido a los Juzgados de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Pereira para la vigilancia del cumplimiento de la condena.
