Un caso que tiene conmocionada a la comunidad de Quinchía salió a la luz luego de una investigación que destapó, al parecer, un infierno que dos niñas venían viviendo dentro de su propio entorno familiar.
¿Qué pasó?
Las víctimas, de apenas 9 y 13 años, habrían sido sometidas durante varios años a abusos y explotación sexual por personas cercanas, quienes presuntamente además se beneficiaban económicamente de esos hechos, las capturas se realizaron entre la noche del 19 de mayo y la madrugada del 20 de mayo durante una diligencia de allanamiento adelantada en la vereda Insambra, zona rural de Quinchía; hasta la vivienda llegaron unidades de la Sijín junto a la Fiscalía, quienes materializaron tres órdenes judiciales por delitos relacionados con acceso carnal abusivo, actos sexuales y proxenetismo con menores de 14 años.
Los capturados
Los detenidos fueron identificados como:
Carlos Mario Gallego Zuluaga, de 55 años
Ana Yolanda Suárez Velasco, de 26 años
Yazmin Sorleny Suárez Velasco, de 20 años
Según se conoció, ninguno registraba antecedentes judiciales.
Lo que investigan
De acuerdo con las investigaciones, las dos menores habrían sido víctimas de acceso carnal, actos sexuales y explotación sexual presuntamente por integrantes de su misma familia, las autoridades también investigan cómo presuntamente las personas hoy capturadas obtenían beneficios económicos a costa de las menores.
Lo que encontraron
Durante el procedimiento judicial fueron incautados:
4 celulares
5 memorias USB
Elementos que ahora hacen parte de la investigación que adelantan las autoridades.
Audiencia
En las audiencias preliminares la Fiscalía les imputó los delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años, actos sexuales con menor de 14 años y proxenetismo con menor de 14 años, los procesados no aceptaron los cargos, sin embargo, debido a la gravedad de los hechos investigados, el juez decidió enviarlos a centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
Dato
Las autoridades también avanzan en las investigaciones para identificar a las personas que presuntamente accedían a este tipo de servicios ilegales, pese a que, al parecer, sabían que las víctimas eran menores de edad.
