Julián Andrés Santa
La selección española consiguió en Dallas hacer historia una vez más, sacar de la competición por el título a Francia al vencerla 2-0 con goles de Mikel Oyarzabal de penal y Pedro Porro, acabando con el gran presente que traían los franceses al haber disputado las dos últimas finales de la Copa del Mundo y metiéndose así en el gran partido, siendo muy fiel a lo que la ha convertido en una de las potencias futbolísticas del siglo XXI.
‘Equipo superlativo’
Así describe la FIFA, la clasificación del cuadro Ibérico: “La selección española tiene una personalidad que cualquiera que la vea, reconoce desde hace más de una década. Son jugadores inteligentes, con una lectura privilegiada del partido, capaces siempre de adelantarse a lo que va a pasar. En el fútbol, un deporte vertiginoso, esa capacidad de pensar por delante del rival es la que termina distinguiendo un equipo superlativo”.
Ganó la mejor defensa
No siempre el ataque más efectivo, resulta siendo el ganador. Francia llegaba al encuentro con un historial tremendo, como para dar miedo a cualquier rival. Sus delanteros habían demostrado ser los mejores en el torneo, pero llegado a este partido, España, la mejor defensa del campeonato, logró minimizar su potencial hasta hacerlo casi inexistente. El equipo de Luis de la Fuente no es defensivo, aunque haber llegado a una final con un sol gol encajado podría indicar lo contrario. Pero no, no es eso, es muy ordenado, defiende desde la posesión. Es como una gran sinfonía del fútbol, no un grupo de especialistas.
Mbappé no pudo
Kylian Mbappé llegaba a este partidazo y clásico europeo, en el primer lugar de la tabla de goleadores con ocho tantos marcados y tres asistencias y como si fuera poco, su compañero Ousmane Dembelé, con cinco tantos y dos asistencias, sin embargo, la gran resistencia española de solo tener un gol en contra en todo lo que va del Mundial, fue fundamental para no dejarse vencer por los franceses.
Por la segunda corona
En la primera corona mundial de España, Vicente del Bosque era el director técnico de aquel plantel campeón en Sudáfrica 2010, derrotando a Holanda (Países Bajos) en la final por la mínima diferencia, con un histórico y recordado gol de Andrés Iniesta en plena prórroga, exactamente al minuto 116. Es así como ahora, 16 años después, los españoles sueñan con su segundo título de la máxima cita orbital.
Hoy, segunda semifinal
A las 2 de la tarde, Inglaterra y Argentina disputan hoy la segunda semifinal para conocer quién será el rival de España en la gran final. La sudamericana es la actual campeona del mundo y buscará nuevamente meterse en el duelo definitivo, mientras que los ingleses tienen una cuenta pendiente con la historia, ya que solo suman una Copa del Mundo y su primera y hasta el momento, única final disputada fue en 1966, donde vencieron 4-2 a su similar de Alemania Occidental en el Estadio de Wembley, es decir hace 60 años.
Dato:
Por primera vez en la historia, dos jugadores menores de 20 años (Cubarsí y Yamal) jugaron juntos un partido de semifinales de la Copa Mundial de la FIFA.
Dato:
Mikel Oyarzabal marcó su quinto gol en el torneo, es el máximo de un goleador español en la gran cita igualando los conseguidos por Emilio Butragueño (1986) y David Villa (2010).
