Los buseteros no podían trabajar con tranquilidad en la comuna Villasantana debido a que el grupo delincuencial Cordillera se dedicaba a extorsionar a los trabajadores de transporte público, cobrándoles montos diarios a cambio de permitirles trabajar en el sector. Si no pagaban, amenazaba con acabar con sus vidas y dañar sus vehículos.
¿Qué pasó?
Las denuncias de extorsión datan entre los años 2018 y 2019, cuando los conductores de los colectivos que transportan a cientos de pasajeros en la comuna Villasantana, estaban siendo amenazados por integrantes de la Cordillera para obligarlos a pagar una vacuna diaria de 15.000 pesos.
Los buseteros no tenían cómo negarse, pues este grupo los amenazaba de muerte o con dañar los buses en que se movilizaban si no se cumplían sus exigencias. De este millonario negocio hacía parte alias “Morocho”, identificado como Jhonny Antonio Tapasco Villada, de 27 años, quien ya tenía una orden de captura para cumplir con una condena de 70 meses de prisión por estos delitos.
El hombre fue capturado este jueves 23 de julio a las 10 de la mañana en el barrio Tokio por medio de un operativo coordinado entre la Policía, el Gaula militar y la Fiscalía que lograron atraparlo mientras éste caminaba por la calle, como si no le debiera nada a nadie.

