Los hospitales y clínicas de Pereira continúan trabajando para atender a quienes más lo necesitan. Han sido jornadas extensas en medio de daños estructurales, evacuaciones y condiciones adversas. En algunos casos, los servicios tuvieron que trasladarse a carpas y otros espacios para garantizar la atención.
Dentro de los hospitales hay agitación. Entran suministros como agua, medicamentos, pañales e implementos de aseo, mientras el personal se mueve de un lado a otro para mantener la atención.
Pero hay algo inusual en ese panorama: esta vez, las fachadas no lucen pulcras y blancas. Hay paredes agrietadas que dejan al descubierto el concreto, los ladrillos y hasta algunos cables. Aun así, la misión sigue siendo la misma: salvar y cuidar vidas.
Minutos de angustia
Por una coincidencia, cuando ocurrió el sismo, en la Clínica Comfamiliar Risaralda se realizaba el cambio de turno, por lo que había un mayor número de trabajadores disponibles para evacuar rápidamente a los pacientes.
El día anterior, domingo, había nacido Isaac, un bebé que necesitaba oxígeno y que, tras evolucionar favorablemente, fue dado de alta el jueves. Ni una sola persona quedó atrapada o resultó herida dentro de la clínica.
La infraestructura más afectada fue el área administrativa, un edificio de tres pisos que perdió los muros externos y el techo y que presenta enormes grietas. La clínica, un complejo de cuatro pisos especializado en atención materna e infantil, no sufrió daños severos.
“Justamente el año pasado se completó el refuerzo estructural de toda la clínica”, destacó Valentina Cortés, comunicadora de la Clínica Comfamiliar Risaralda.
La expectativa es que los servicios sanitarios puedan regresar a las instalaciones en los próximos días.

Siguen trabajando bajo carpas
Por ahora, la atención se brinda en el parqueadero de la sede, donde fueron instaladas varias carpas para atender emergencias, hospitalización e incluso citas externas.
“No se han cancelado citas médicas, a menos que sea por una especialización muy puntual. Las personas pueden venir. Todo nuestro equipo continúa funcionando exactamente igual”, indicó Cortés.
Al momento del sismo, la clínica tenía más de 200 personas recibiendo atención. Después de la emergencia, quienes no presentaban condiciones graves fueron dados de alta para continuar, cuando era necesario, con atención domiciliaria.Actualmente hay alrededor de 75 pacientes hospitalizados.
Además, se habilitó el antiguo colegio La Enseñanza para atender los casos de mayor complejidad, entre ellos pacientes de las unidades de cuidados intensivos, neonatales y pediatría, así como mujeres embarazadas y pacientes que requieren atención obstétrica.
No recibieron fallecidos del sismo
En la clínica fueron atendidas aproximadamente 20 personas lesionadas durante el terremoto. Ninguna presentaba heridas de gravedad y varias ya fueron dadas de alta, según explicó Mario Alberto Cepeda, director médico-científico de Comfamiliar.
Clínica Los Rosales
En la fachada de la Clínica Los Rosales son visibles algunas grietas, pero, de acuerdo con la institución, la estructura se encuentra en buen estado. El edificio permanece en funcionamiento únicamente en las torres que están habilitadas.Para garantizar la atención durante la emergencia, fueron canceladas temporalmente las consultas externas y las cirugías programadas.
Asimismo, la capacidad pasó de tres a cinco quirófanos y se espera que en los próximos días llegue a ocho.
“Ya tenemos coordinado para reiniciar nuevamente los servicios de emergencias a las aseguradoras y EPS. Agradecemos muchísimo la solidaridad que hemos tenido de entidades y particulares que nos han colaborado con ayudas de alimentación, líquidos y medicamentos”, destacó Mauricio Acosta, director médico de la Clínica Los Rosales, a través de redes sociales.

Hospital San Jorge
El Hospital Universitario San Jorge normalmente cuenta con una capacidad de 560 camas. De acuerdo con Alejandro Gaviria, gerente de la institución, el 95 % de estas se encontraban ocupadas al momento del terremoto.
“El hospital comenzó el plan de emergencia hospitalario y quedan exclusivamente los pacientes que, debido a su complejidad, necesitan estar en el hospital. Se empieza a atender todo lo que llega derivado del evento catastrófico”, explicó.
Solo ese lunes fueron atendidas 180 personas heridas. Además, llegaron cuatro personas sin signos vitales.

Pérdidas millonarias
Aunque las primeras plantas continúan funcionando, el quinto piso quedó completamente inhabilitado.El primer informe de infraestructura estableció que las reparaciones tendrían un costo aproximado de 32.000 millones de pesos, sin incluir los equipos médicos.
Mientras se adelantan las evaluaciones y reparaciones, todo el personal trabaja para atender a los cerca de 400 pacientes que permanecen en el hospital.
A pesar de la emergencia, Gaviria aseguró que la institución todavía tiene capacidad para recibir más pacientes y que próximamente se reanudarán las consultas ambulatorias.
No donar más sangre por ahora
El gerente del Hospital Universitario San Jorge agradeció la respuesta de los ciudadanos que acudieron a donar sangre después del terremoto. Sin embargo, explicó que, debido a que este recurso es perecedero y por el momento cuentan con las reservas necesarias, no estarán recibiendo más donaciones.
Puntos de acopio
Comfamiliar: sede Comfamiliar Dosquebradas, avenida Simón Bolívar, calle 35 No. 16-41, y sede principal, avenida Circunvalar de Pereira.
Los Rosales: puerta principal de la Clínica Los Rosales, carrera 9 No. 25-25.
San Jorge: puerta principal del Hospital Universitario San Jorge, carrera 4 No. 24-88.
¿Qué se puede donar?
Guantes quirúrgicos, tapabocas, alcohol, desinfectantes, jeringas, gasas, micropore, catéteres de venoclisis, cánulas, medicamentos para anestesia y relajantes neuromusculares, soluciones endovenosas e implementos de aseo para los pacientes, como jabón, crema dental, pañales para bebés y adultos, crema No. 4, toallas higiénicas y pañitos.
