En tremendo lío judicial está Luis Fernando Vélez Quintero, de 34 años, un conductor de transporte pirata, luego de que, al parecer, por evitar un comparendo tras cometer una infracción de tránsito, le disparara con un arma traumática a un agente de tránsito en plena vía pública de Pereira.
¿Qué pasó?
Según la Fiscalía, todo comenzó hacia las 6:15 de la tarde del martes 17 de marzo, cuando el hombre se movilizaba en un carro Mazda 3 gris por la calle 21 con carrera 9 y cometió una infracción de tránsito al pasarse un semáforo en rojo, quedando incluso en el carril exclusivo del Megabús. Por esta razón, el agente de tránsito, Jhon Jaider Loaiza Marulanda, quien se encontraba en labores en el sector, lo requirió para realizarle el procedimiento correspondiente.
El funcionario lo alcanzó, le tocó la ventana y le pidió los documentos, pero el conductor se negó, discutieron y arrancó. El agente volvió a alcanzarlo y nuevamente le solicitó los papeles, momento en el que, según la investigación, Luis Fernando sacó una pistola traumática calibre 9 milímetros y le disparó, impactándolo en la pierna izquierda, con el fin de evitar el comparendo. Tras el ataque, huyó del lugar en el vehículo.
La situación fue presenciada por un comerciante del sector y por un miembro de la fuerza pública que estaba de civil, quien siguió al conductor y dio aviso a la Policía, permitiendo su ubicación y captura minutos después, en la carrera 7 con calle 24, sector del Parque El Lago de Pereira. El agente herido fue trasladado a la clínica Noé de Turín.
Para la Fiscalía, el comportamiento del conductor es grave, pues no solo habría agredido a una autoridad en pleno ejercicio de sus funciones, sino que además intentó huir y dejar herido al funcionario. Señaló que este comportamiento evidencia que el conductor no respeta a las autoridades, lo que lo convierte en una persona peligrosa para la comunidad. Además, cuestionó la forma en que podría tratar a sus pasajeros. El ente acusador insistió en que si no respeta a la autoridad, no respeta a nadie, y advirtió que, de no haber sido por los testigos, el hombre habría escapado dejando al agente herido en la calle.

La audiencia
La Fiscalía 36 Local URI le imputó el delito de violencia contra servidor público, cargos que no aceptó. Además, solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario. Sin embargo, el Juzgado Segundo Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Pereira negó la solicitud al considerar que según la ley no representa un peligro para la víctima ni para la comunidad, por lo que le concedió la libertad, pero con condiciones: deberá mantener buena conducta familiar y social, no podrá salir del país, deberá presentarse ante la Fiscalía por este caso cuando sea requerido y no podrá acercarse a la víctima.
