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 Le quitaron la vida en la panadería

26 de junio de 2026 3 min de lectura Judicial Pereira

Un ambiente de total conmoción se vive entre los habitantes del sector tras confirmarse el trágico desenlace de un ataque sicarial que permanecía bajo investigación. Lo que inició como una tarde de descanso y copas entre conocidos terminó convertida en una sangrienta balacera que hoy deja luto en la capital de Risaralda.

Jefferson Jair Ibarra Garza, la víctima, quien luchó por su existencia en la clínica Comfamiliar  de Pereira durante dos semanas, no resistió la gravedad de los impactos recibidos en su cuerpo.

¿Qué pasó?

La terrible situación ocurrió el 10 de junio en la cafetería Hornitos Pan ubicada en la esquina de la entrada al barrio Los Nogales de Cuba. De acuerdo con los reportes oficiales, las víctimas se encontraban consumiendo bebidas embriagantes de una manera amistosa, compartiendo un rato agradable dentro del establecimiento comercial.

La tranquilidad del recinto se rompió de forma abrupta cuando de un momento a otro apareció un hombre sospechoso que vestía buso de color negro con capota. El desconocido, de tez morena, ingresó al local portando un arma de fuego, al parecer tipo revólver, y sin mediar palabra la accionó en repetidas ocasiones contra la humanidad de ambos, para posteriormente emprender la veloz huida del lugar.

Susto en el vecindario

Las patrullas policiales realizaron labores de vecindario en el sitio de los hechos, entrevistando a residentes y testigos del sector. Los vecinos manifestaron que el agresor, tras causarles graves lesiones a los dos hombres que estaban sentados, huyó corriendo con rumbo hacia el sector conocido como Futuro Alto. Los heridos  los trasladaron de urgencia al Hospital San Joaquín de Cuba. Ayer, el ciudadano de nombre Jefferson Jair Ibarra Garza murió a las 4:50 de la mañana a raíz de dos impactos de bala, uno en el brazo izquierdo y otra en el pecho, producidas el 10 de junio del presente año.

El grupo de criminalística del CTI de la fiscalía realizó la inspección técnica al cuerpo el cual fue trasladado a Medicina Legal de Pereira para su respectiva necropsia.

Solitario adiós en el inquilinato

La historia detrás del hoy fallecido refleja una profunda soledad. La víctima  quien era natural de Barranquilla, vivía sola en una casa cerca al lugar de lo sucedido, concretamente en la avenida La Independencia  con 66, en una vivienda donde pagaba arriendo por una habitación.

El dueño del inmueble manifestó a las autoridades que, tras lo ocurrido en el negocio, esta persona no recibió ningún tipo de visita familiar en el hospital ni en el inquilinato. Uno de los habitantes de la zona relató ante este medio de comunicación local que el joven se dedicaba a preparar comidas rápidas en varios restaurantes de la ciudad, destacando que era un trabajador independiente que no se metía con nadie y que buscaba el sustento diario de forma honrada en la capital risaraldense.

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