Medicina Legal trabaja en la identificación y entrega de los cuerpos recuperados entre los escombros. Siete cadáveres permanecen en la morgue de Pereira sin ser reclamados por sus familiares.
Día y noche buscan entre los escombros
Desde las primeras horas posteriores al terremoto, organismos de socorro, comunidad y grupos especializados trabajan en diferentes sectores de Pereira para rescatar a las personas que quedaron atrapadas bajo las estructuras que colapsaron.
Con apoyo de guías caninos, los equipos de búsqueda han recorrido durante el día y la noche diferentes zonas de la ciudad. Cada hallazgo activa un protocolo en el que participan los organismos de socorro y las autoridades judiciales encargadas de recuperar los cuerpos.
De acuerdo con el reporte conocido, Pereira registra 95 personas fallecidas, mientras que en Santuario y La Virginia se ha reportado una víctima mortal. Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y no se descarta que la cifra pueda aumentar.

La tarea de identificar a las víctimas
Ante la magnitud de la emergencia, la Policía Metropolitana de Pereira y la Fiscalía General de la Nación activaron sus equipos de criminalística del CTI y la Sijín.
Los investigadores trabajaban por turnos y se desplazaban hasta los lugares donde los organismos de socorro reportaban el hallazgo de una persona fallecida. Durante los primeros días de la emergencia, los reportes al CTI y a la Sijín llegaron a darse cada 20 minutos: “encontramos un cuerpo”, era el aviso que activaba de inmediato a los equipos de criminalística para realizar el levantamiento y trasladarlo a Medicina Legal.
Una vez recuperado un cuerpo, la Policía Judicial realiza el procedimiento correspondiente en el lugar y lo trasladan a Medicina Legal de Pereira, donde comienza el proceso de identificación.

Así identifican los cuerpos
Cuando el cuerpo llega a Medicina Legal, el personal de la Policía Judicial abre la bolsa en la que fue trasladado por funcionarios de la Sijín o el CTI. Debido a las condiciones de la emergencia, en muchos casos los investigadores no pueden realizar la inspección del cadáver en el lugar del hallazgo, por lo que el procedimiento se lleva a cabo en una zona que fue acondicionada en Medicina Legal. Allí se toman las fotografías y se completa la documentación necesaria para su ingreso a la morgue.
Los médicos forenses establecen las características de las lesiones y recurren a las huellas dactilares para establecer la identidad.
En algunos casos, las víctimas son reconocidas directamente por sus familiares. También resulta fundamental la información entregada por los socorristas al personal de criminalística de la policía judicial que participaron en la recuperación: el lugar exacto donde fue encontrado el cuerpo, la dirección, las condiciones del hallazgo y, cuando existe, un posible nombre.
Tuvieron que pedir apoyo
La cantidad de fallecidos también puso a prueba la capacidad de almacenamiento de la sede de Medicina Legal de Pereira, que cuenta con una capacidad aproximada para 20 cuerpos.
Ante esta situación, el Gobierno Nacional gestionó el apoyo de una empresa de Medellín, que facilitó un contenedor refrigerado tipo Thermo King para ampliar temporalmente la capacidad y preservar los cuerpos mientras avanzan los procesos de identificación y reclamación.La medida permitió mantener los cadáveres en condiciones adecuadas mientras los familiares realizan los trámites correspondientes.
Un sistema para evitar errores
Debido al elevado número de cuerpos que han llegado durante la emergencia, las autoridades implementaron un sistema de identificación y control.
A las personas que ya han sido plenamente identificadas se les coloca una manilla y un chip de identificación, que permite mantener el registro individual de cada cuerpo.
Posteriormente, son ubicadas en bolsas especiales y trasladadas a los sistemas de refrigeración disponibles. Cuando llega un familiar autorizado para realizar la reclamación, el personal utiliza el lector correspondiente para localizar el cuerpo y verificar su identidad antes de hacer la entrega.El procedimiento busca evitar confusiones y garantizar que cada víctima sea entregada a su familia de manera correcta para que pueda recibir las respectivas exequias.
La espera de las familias
La mayoría de los cuerpos que ya fueron identificados han sido reclamados por sus familiares y entregados para las respectivas exequias.
Sin embargo, otros permanecen en Medicina Legal a la espera de que sus allegados sean ubicados o se acerquen a realizar el proceso de identificación y reclamación.
Cada cuerpo permanece bajo un registro individual que permite conocer dónde fue encontrado, cuál fue el procedimiento realizado y en qué etapa se encuentra su identificación.
Estos cuerpos aún esperan a sus familiares
Siete personas fallecidas permanecen en Medicina Legal de Pereira sin ser reclamadas. Las autoridades adelantan los procesos necesarios para establecer contacto con sus familiares.
Kevin Styven Álvarez Mosquera, de 30 años, nacido en Santuario y cedulado en Cimitarra. Fue hallado muerto en la calle 15 con carrera 8 de Pereira.
Daniela Gutiérrez Tangarife, de 30 años, nacida en Chinchiná, Caldas, y cedulada en ese municipio. Fue hallada muerta en la carrera 9 con calle 15 de Pereira.
Nubia Bonilla Alzate, de 87 años, nacida en Santa Rosa de Cabal. Fue encontrada muerta en el conjunto residencial La Lorena, bloque 2, apartamento 05, de Pereira.
Carlos Hernán Escarria Maldonado, de 45 años, nacido en Cali. Fue hallado muerto en la carrera 15 con calle 19 de Pereira.
Luis Carlos Velasco Gutiérrez, de 34 años, cedulado en Bogotá. Fue hallado muerto en la calle 13 con carrera 8 de Pereira.
José Manuel Castaño Tejada, de 76 años, nacido y cedulado en Filandia, Quindío. Fue hallado muerto en la calle 16 con carrera 16 de Pereira.
Aracely Daza Valencia, de 61 años, nacida en Bogotá y cedulada en Pereira. Fue hallada muerta en la carrera 15 con calle 9 de Pereira.

