La tranquilidad de la vereda Gaitán, en la zona rural del municipio de Dosquebradas, se transformó en misterio y asombro a las 11:15 de la mañana del 29 de junio.
Un ciudadano que transitaba por el sector divisó una bolsa plástica extraña a un costado de la vía, tirada hacia la zona boscosa. Al arrimarse, notó con horror lo que parecía ser una parte humana, por lo que de inmediato dio aviso a la Policía Nacional. Los uniformados llegaron al sitio en minutos y procedieron a acordonar el terreno para proteger la escena.
Primeros indicios
El sector donde ocurrió el hallazgo es un paraje verde y boscoso, muy frecuentado por deportistas y caminantes que salen a ejercitarse los fines de semana. Tras el alboroto, algunos moradores de las fincas vecinas recordaron un detalle clave: los perros de las propiedades ladraron con intensa fuerza entre las 11:00 de la noche y la medianoche del domingo 28 de junio. Por este motivo, se presume que los desconocidos aprovecharon la oscuridad y la soledad de esa hora para dejar el paquete en el sitio.
Por la contextura de los restos, las primeras hipótesis apuntan a que se trataría de una persona de sexo masculino. Sin embargo, debido al estado en que fue encontrado, será la sede de Medicina Legal en Pereira la encargada de confirmar científicamente el sexo y determinar con exactitud las causas reales del fallecimiento. El grupo de criminalística del CTI de la Fiscalía se encargó de realizar la inspección técnica al cadáver y recolectar las pocas pistas en el lugar de los hechos, una tarea compleja dado que la zona carece por completo de cámaras de seguridad.
Este lamentable episodio encendió las alarmas entre los habitantes de la región, ya que se convirtió en el segundo cuerpo hallado en condiciones similares en lo que va del mes de junio. El primer caso se registró en la variante El Pollo, en la vía que conduce a Dosquebradas, donde las autoridades encontraron otro cadáver embolsado oculto en un cafetal de la finca Llano Grande
