Julián Andrés Santa
El mundo del deporte siempre permite conocer grandes historias como en este caso la de la atleta pereirana Lina María Pulgarín Santa, radicada en Estados Unidos desde el año 2022 y quien ha logrado participar en las principales Maratones internacionales, a pesar de que el deporte llegó a su vida sin planearlo así. “La verdad es que yo no soy la típica atleta de toda la vida. Empecé a correr en el 2017 pero no porque fuera mi sueño ni nada, fue por una enfermedad. Ese momento me obligó a parar y a darme cuenta de que no me estaba cuidando. Yo solo trabajaba, no hacía ejercicio y comía sin conciencia”, explica.
Grandes marcas
“Hoy llevo 12 maratones, tengo la six stars que son las principales maratones del mundo y las hice en un año y cuatro meses. Es muy loco porque a las personas les toma años en completarlas, aquí es donde me ocurrió toda la magia. He corrido retos como The Speed Project de Los Ángeles a Las Vegas en relevos de 543 kilómetros y Southbound 400 de Canadá a Nueva York, también en relevos de 640 kilómetros. He clasificado dos veces a Boston por tiempo. (Boston es considerada la más difícil para entrar) y una de las cosas más locas que hice fue correr Boston y Londres en la misma semana, con solo cinco días de diferencia”.
‘Comer y correr’
“Correr llegó como algo muy simple, me divertía, además sentía que podía comer más y eso me encantaba porque no tenía control con la comida en ese momento. Era más como un juego que otra cosa. En ese juego empecé a descubrir algo y es que podía hacer más de lo que creía. Conocí gente, me metí en equipos a correr más distancia y sin darme cuenta, me fui metiendo en retos cada vez más grandes”.
Su primera Maratón
“En el 2022 me vine a vivir a Estados Unidos y ahí la vida me puso una oportunidad que no podía dejar pasar: correr mi primera Maratón. No estaba lista, no tenía el mejor entrenamiento pero dije ‘la hago igual’. Una fundación y mi pareja en ese momento, me apoyaron y literalmente me empujaron a hacerlo y desde ese día no hubo vuelta atrás”.
No todo es rosa
“Detrás de todo esto, también hay una historia fuerte: Ser inmigrante no ha sido fácil. En estos cinco años en Estados Unidos, he tenido hasta tres trabajos al mismo tiempo, estudié para ser health coach y trabajé como mesera mientras construía todo esto. Nada ha sido regalado, creo que literal lo he corrido y sudado pero en el camino también he conectado con personas increíbles, han llegado sponsors y cosas que yo nunca me hubiera imaginado. Y todo eso empezó por algo muy simple: entrenar mi mente”.
“La única mujer”
“Me metí en retos tipo backyard corriendo 13 horas seguidas; dos veces hice el reto de correr todos los días del mes aumentando kilómetros día a día, empezando con 1 km el día uno, 2 km el día dos, hasta terminar el mes días calendario o sea que se ponía más dura después del día 20 porque al siguiente eran 21 k al siguiente 22 k y así hasta el 31 k. Era un reto donde empezamos 70 del mundo y solo terminamos como 13 y yo fui la única mujer en terminar”.
“El humor me salva”
“Empecé a seguir personas que me inspiraban, a escuchar podcasts, a estudiar historias de gente que hacía cosas que parecían imposibles. Me volví obsesiva con aprender de esas historias y lo más bonito es que la vida después me ha permitido conocer a muchas de esas personas. Para mí eso son regalos divinos. Algo que siempre digo es que, aunque he pasado por momentos duros, mi sentido del humor me ha salvado. Yo me tomo la vida con ligereza… sigo viendo la vida como una niña”.
«Es mi estilo de vida»
“Creo que eso, junto con la disciplina, me ha hecho una mujer fuerte y resiliente pero también muy simple, me disfruto todo y amo el caos, porque al final, para mí, correr no es un logro, es mi estilo de vida, es mi forma de estar bien, es lo que me conecta conmigo y siento que apenas estoy empezando”, puntualiza.
Dato:
La pereirana ha corrido en las principales Maratones del mundo: London, Berlín, Chicago, New York, Tokio y Boston.
