Actualidad

Se desangró por brutal puñalada

3 de junio de 2026 4 min de lectura Judicial Pereira

Consternados se encuentran familiares, amigos y vecinos por la muerte de José Alberto Agudelo Arenas, de 34 años de edad, quien fue asesinado en medio de un hecho de intolerancia. El hombre estaba descansando en su vivienda cuando salió a reclamarles a unos vecinos que, al parecer, le habían dañado su motocicleta durante una pelea. Lo que parecía una simple discusión terminó costándole la vida.

El golpe para sus seres queridos es aún más difícil de asimilar porque hoy no están reunidos como lo habían planeado para cantarle el cumpleaños número 35. La familia Arenas, reconocida en el barrio, había preparado un encuentro para compartir y celebrar un año más de vida de José Alberto. Sin embargo, el destino les cambió los planes de la manera más cruel: en lugar de abrazarlo y festejar junto a él, hoy lo despiden entre lágrimas, aferrados a los recuerdos de quien jamás regresará a casa. 

El homicidio

El 31 de mayo, a las 12:30 de la madrugada, José Alberto perdió la vida frente a su vivienda ubicada en la carrera 3 con calle 45, barrio El Triunfo. Su madre había salido a un concierto y minutos antes de la tragedia recibió un mensaje tranquilizador de su hijo, quien le dijo que ya estaba acostado y que disfrutara de la noche.

Ricardo Enrique Petit Rangel, de 34 años, y su padre Francisco Antonio Rangel, de 58, habían pasado el día consumiendo bebidas alcohólicas en vía pública y protagonizaron una discusión con una mujer en la calle. La motocicleta de José Alberto, estacionada frente a su casa y resultó averiada en medio del altercado. Al escuchar el alboroto, Agudelo Arenas salió a reclamar y preguntó quién respondería por los daños.

Mientras dialogaba con Ricardo Enrique, Francisco Antonio se acercó y lo apuñaló en el abdomen. Vecinos describieron la agresión como extremadamente violenta, pues vieron cómo el agresor retorcía el arma hasta el fondo. Padre e hijo huyeron en motocicleta, pero la comunidad los señaló y la Policía los capturó minutos después. El arma nunca fue hallada.

Tras resultar herido, José Alberto fue auxiliado por un primo, quien lo trasladó en un vehículo particular hasta la Clínica Noé, en el sector de Turín. Debido a la gravedad de las lesiones fue remitido a la Clínica Los Rosales de Pereira, donde los médicos lucharon por salvarle la vida. Según relataron sus familiares, la puñalada le comprometió el intestino delgado y una importante vena, provocándole una hemorragia masiva. Aunque recibió múltiples transfusiones de sangre, su cuerpo las rechazó; el personal médico hizo todo lo posible por estabilizarlo, pero José Alberto se desangró y falleció hacia las 9:00 de la noche del lunes.

No quería morir 

Una de las escenas más dolorosas ocurrió antes de que José Alberto ingresara a cirugía. Aún consciente, se despidió de su madre con palabras que hoy estremecen a sus seres queridos. Le pidió que le diera muchos besos y le confesó que no quería morir. Incluso, le manifestó que no quería que lo operaran porque sentía que no iba a salir con vida del procedimiento.

Su vida 

José Alberto Agudelo era natural de Pereira y toda su vida transcurrió en el barrio El Triunfo, donde era ampliamente conocido. Era soltero, el mayor de dos hermanos y padre de un niño de 11 años, quien hoy llora su partida. Vivía junto a su madre y desde hacía apenas 14 días había comenzado a trabajar en Reencafé, una oportunidad que lo tenía muy ilusionado, pues compartía labores con su hermano. Sus familiares recuerdan que estaba feliz por el empleo y agradecido por las oportunidades que la empresa les brindaba a sus trabajadores. 

Una gran persona

José Alberto era muy querido y conocido en el barrio El Triunfo. Sus allegados lo recuerdan como un hombre trabajador, sano y tranquilo, que no era de problemas ni se metía con nadie. Además, era sobrino de Marta Arenas, reconocida líder comunitaria del sector. 

Compartir:
Actualidad

Representarán a Risaralda con el patrocinio de sus papás