Cenizas y desolación: lo que alguna vez fueron hogares hoy no son más que carbón, escombros y estructuras retorcidas por el calor del incendio. Entre los restos, los damnificados caminaban con la mirada perdida, intentando asimilar que lo poco o mucho que tenían se perdió en minutos.
A pesar del dolor, dan gracias a Dios por seguir vivos, mientras el corazón les duele por sus dos vecinos que no lograron salir y perdieron la vida entre las llamas. La escena es un silencio cargado de lamento, donde cada paso entre las cenizas recuerda la fragilidad de la vida que cambia en un abrir y cerrar de ojos.
Algunos damnificados narran que habían salido a trabajar y, al regresar, se encontraron con que sus casas habían desaparecido entre las llamas. Otros cuentan que estaban descansando, sin imaginar que en minutos perderían todo lo que habían construido con esfuerzo.
¿Qué pasó?
El incendio se registró a las 7:00 de la noche del miércoles 19 de mayo en la calle 74 número 28B de la Independencia Cuba, enseguida del barrio Alameda. Los moradores y vecinos reaccionaron con gritos para alertar a los demás, algunos corrieron a sacar enseres y otros a ayudar a salir a los habitantes. Todo fue rápido pero, cuando estaban por fuera mirando cómo el fuego arrasaba las construcciones, alguien ‘echó de ver’ que faltaba alguien.
Berenice Cardona Arboleda, de 72 años de edad, no daba señales de vida. Desde entonces los bomberos y todos los organismos de socorro se enfocaron en su búsqueda. Cerca de las 2:00 de la mañana del miércoles, hallaron un cuerpo en lo que habría sido una habitación. Debido al estado del cadáver, no se distinguían rasgos ni facciones, así que asumieron que era Berenice y bajo esa identidad ingresó a la morgue.
El miércoles en la mañana, los vecinos se dieron cuenta que otro habitante tampoco aparecía. Era Óscar Mauricio Téllez, quien se ganaba la vida vendiendo Bonice, así que sospecharon que él también había sido víctima del fuego y los organismo de socorro emprendieron la búsqueda.

Confusión
Por algunas horas hubo confusión con las identidades de las víctimas, pero antes del mediodía se pudo aclarar que, el cuerpo hallado en la madrugada era el de el señor Téllez, que ya estaba en la morgue y la que seguía desaparecida era Berenice.
A la 1:55 de la tarde bajo el liderazgo de Alejandro Rave Bermeo, del Cuerpo de Bomberos de Pereira y comandante de incidentes, fue hallado el cuerpo faltante.
Este funcionario explicó que el bombero Julián Zapata con el canino Max, especialista en la búsqueda de cuerpos, hallaron entre el baño y el lavadero el cuerpo de la adulta mayor. Al lugar llegaron sus familiares, quienes con el CTI de la fiscalía de Pereira lograron reconocer que sí era Berenice.

Doña Berenice
Jesús Emilio Sánchez y Efrén Cárdenas Sánchez, vecinos y compañeros de vivienda de Berenice Cardona Arboleda, contaron que los tres compartían la misma casa, cada uno en un piso distinto: Jesús Emilio en el primer piso, Berenice en el segundo y Efrén en el tercero. Según relató Jesús Emilio, lo único que escuchó antes de que todo se consumiera fue a Berenice decir: “Ah, se va a quemar todo esto”.
El vecino agregó que Berenice, que tenía dificultades para caminar y usaba un bastón por problemas en la rodilla, solía entrar a su vivienda y cerrar la puerta metálica con doble llave, lo que seguramente dificultó su salida durante el incendio.

Los afectados
La emergencia arrojó un lamentable saldo de dos personas fallecidas, 19 familias afectadas, entre ellos 34 adultos, cinco menores, 25 animales atendidos, de estos 5 fallecidos (2 caninos y 3 felinos), 7 viviendas con pérdida total y 12 tuvieron con evacuación preventiva debido a afectaciones en las redes de servicios básicos como energía y agua.

Ayudas
Frente a la atención humanitaria, cuatro familias fueron trasladadas a hoteles durante la noche para garantizar su seguridad, mientras que otras 14 familias se auto albergaron en viviendas de familiares y vecinos. Desde la mañana de este miércoles, la DIGER inició la entrega de ayudas humanitarias a las personas afectadas.
Olga Inés Saldarriaga Pérez
Damnificada
“Yo estaba por el parque de Cuba cuando me avisaron del incendio; llegué y mi casa ya estaba en llamas. Ni mi perrito se salvó, lo sacaron y le hicieron reanimación, pero murió. Mi gato sigue perdido y yo quedé sin nada, solo con lo que tenía puesto. Mi esposo falleció hace unos años, yo soy paciente oncológica en tratamiento de cáncer, y tengo un hijo de 20 años que sufre esquizofrenia. Cualquier ayuda se puede comunicar al 3206376663.”

Jesús Emilio Sánchez
Damnificado
“Yo vivía hace dos años en la casa que se quemó, pagaba arriendo, y no alcancé a sacar nada, ni a mi perrito ni a mi niño. Mi perrito se quemó; estaba envuelto en unas cobijas y cuando fui a sacarlo, la candela se me vino encima y no pude hacer nada. Quedé sin ni siquiera una segunda muda de ropa. Yo no fuí otra víctima porque salí corriendo a bajar el taco y a cortar la energía, pero cuando volví por el perrito ya no lo pude sacar.” Para ayudar al 3235792492.

Efren Cárdenas Sánchez
Damnificado
“Yo vivía hace 12 años en esa casa, porque no me alcanza para pagar arriendo en una casa mejor, yo vivo de lo que vendo. Estaba trabajando en el parque de Cuba, frente a la iglesia San Francisco de Asís, donde tengo una chacita de minutos y dulces. Salí de trabajar a las 6:50 de la tarde y, cuando estaba llegando a mi barrio, vi ese chorro de candela. Me dijeron que se me había quemado todo, y yo quedé así, solo con la ropa que tenía puesta.” Alguna ayuda al 3046329135.

dato
Doña Berenice vivía sola en la casa donde murió, según los vecinos aunque sus familiares siempre estuvieron pendientes, a ella le gustaba vivir sola en la casa donde compartió gran parte de su vida con su esposo, quien falleció apenas hace un mes, era madre de una hija, abuela y tres nietos y bisabuela de cuatro menores, era una persona muy querida en el barrio.
