La ola de violencia e inseguridad en el municipio de Ansermanuevo, ubicado en el norte del departamento del Valle del Cauca, continúa en un constante y alarmante ascenso. En la noche del pasado viernes 11 de septiembre, la tranquilidad de los habitantes del casco urbano se vio nuevamente truncada tras un sangriento ataque sicarial registrado en el barrio Gramalote, un sector golpeado apenas unas horas antes por otro hecho de sangre que mantiene en pánico a la comunidad.

La víctima y los hechos
La víctima mortal de este horrendo crimen fue identificada por las autoridades judiciales como Jesús Maraldi Ocampo Gómez, de 42 años de edad. El hombre, quien era popularmente conocido en la localidad bajo el apodo de “El Barbado”, residía en el barrio Gramalote y se desempeñaba como ayudante de construcción.
Los mortales hechos ocurrieron hacia las 9:30 de la noche en una de las vías principales del sector conocido como La Invasión, dentro del mismo barrio Gramalote. En ese momento, Ocampo Gómez caminaba de manera tranquila por la calle confiando en la seguridad de su vecindario. Sin embargo, los asesinos a sueldo no tuvieron compasión alguna y lo sorprendieron a traición.
Sujetos armados a bordo de una motocicleta interceptaron a la víctima. Sin mediar palabra, el parrillero del vehículo desenfundó un arma de fuego tipo revólver y accionó el gatillo en repetidas oportunidades a corta distancia. Tras recibir múltiples disparos en diferentes partes del cuerpo, Ocampo Gómez cayó gravemente herido y falleció de manera instantánea en plena vía pública, mientras los sicarios aceleraron y se dieron a la fuga.
Comunidad consternada
Instantes después del estruendo provocado por las detonaciones, los aterrados moradores del sector salieron a las calles y se encontraron con la macabra escena: el cuerpo sin vida yacía en mitad de la vía. Al reconocer la identidad del fallecido, la multitud empezó a gritar con angustia «¡Es El Barbaro, es El Barbaro!».
Rápidamente, la comunidad dio aviso a las autoridades. Patrullas del cuadrante arribaron a la escena en cuestión de minutos para acordonar la zona y confirmar el deceso del ciudadano. Al cabo de un momento, unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación se hicieron presentes para efectuar la inspección técnica al cadáver y recopilar el material probatorio. En las diligencias de campo, los peritos forenses constataron que el cuerpo presentaba varias heridas producidas por proyectil de revólver.
Entrega a sus familiares
El cadáver de «El Barbaro» fue trasladado a las instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Legal en el municipio de Cartago. Durante la jornada del sábado, las autoridades forenses hicieron la entrega del cuerpo a sus familiares, quienes lo trasladaron de regreso a Ansermanuevo para llevar a cabo sus exequias y darle cristiana sepultura.
No para la incertidumbre
Este lamentable hecho deja una honda preocupación entre las familias del barrio Gramalote, ya que en tan solo dos días han sido asesinados dos vecinos de la misma zona. La zozobra es colectiva, pues con este nuevo crimen la sangrienta cifra de víctimas por ataques sicariales asciende a 44 personas en lo que va del año en Ansermanuevo.
