Gloria Zenaida Torres Salazar, alias ‘La Zenaida’, de 52 años, es señalada de ganarse la confianza de sus víctimas para luego, presuntamente, suministrarles escopolamina y robar sus pertenencias.
La mujer fue capturada por las autoridades cuando se movilizaba por la vía Pereira-Cartago y posteriormente quedó a disposición de la justicia.
Se ganaba la confianza
Según la investigación, la mujer se ofrecía como empleada doméstica y, con un trato amable, lograba ganarse la confianza de los dueños de casa.
Una vez ingresaba a las viviendas, presuntamente identificaba los lugares donde guardaban joyas, dinero y otros objetos de valor.
Después, habría suministrado escopolamina a sus víctimas para dejarlas en estado de indefensión. Aprovechando esa situación, presuntamente se apoderaba de los elementos de valor y escapaba del lugar.
La cogieron
El supuesto plan terminó en el sector del peaje de Cerritos, en el kilómetro 85, donde uniformados de la Policía adelantaban un operativo de control.
Los agentes le solicitaron la cédula, pero la mujer manifestó que no llevaba el documento. Sin embargo, al realizar la verificación mediante sistemas biométricos y de reconocimiento facial, las autoridades establecieron que la identidad suministrada no correspondía con sus huellas y rasgos faciales.
Ante la situación, la mujer reveló su verdadera identidad: Gloria Zenaida Torres Salazar, con cédula expedida en Chía, Cundinamarca.
Al verificar sus datos en las plataformas de la Sijín, los uniformados encontraron que tenía una orden de captura vigente por el delito de hurto calificado y agravado.
La orden estaba relacionada con un proceso a cargo del Juzgado 33 Penal Municipal y la Fiscalía 47 Seccional de Cali.
Antecedentes
Gloria Zenaida Torres Salazar llevaba dos años en libertad luego de cumplir una condena de siete años de prisión en un centro penitenciario de Medellín.
Además, en los registros judiciales aparecen anotaciones por los delitos de concierto para delinquir, hurto violento y hurto calificado.
Tras su captura, fue presentada ante un juez de control de garantías, quien ordenó su traslado a un centro carcelario.
