El nombre de la tragedia del peaje Casablanca no solo quedó marcado por las cinco personas que murieron, sino también por el conductor de la tractomula que, al parecer, se quedó sin frenos y terminó desatando el horror en la vía Zipaquirá-Ubaté.
De acuerdo con lo que se conoce hasta ahora, el hombre salió con vida del brutal accidente y fue atendido tras la emergencia. Las autoridades revisan su estado y siguen tratando de esclarecer qué fue exactamente lo que pasó con el pesado vehículo que transportaba leche y terminó embistiendo varios carros que esperaban su turno para pagar el peaje.
En algunos reportes el conductor no aparece identificado, no hay total claridad pública sobre su situación judicial ni sobre si estaba o no bajo observación médica al momento de la atención. Lo que sí se ha dicho es que el conductor tenía sus papeles en regla y que la prueba de alcoholemia habría salido negativa.
La escena fue de puro pánico. En segundos, la tractomula arrolló todo a su paso y provocó una tragedia que dejó familias destrozadas, heridos y carros convertidos en chatarra. Mientras unos intentaban escapar de las llamas, otros quedaron atrapados en medio del caos.
Ahora, la investigación busca responder la gran pregunta: ¿falla mecánica, descuido humano o una combinación fatal de ambas?
Lo cierto es que el conductor quedó vivo, pero cargando sobre sus hombros uno de los accidentes más dolorosos que ha sacudido la región en los últimos días.
