En las primeras horas de la tarde del pasado jueves 10 de septiembre, la tranquilidad de los habitantes del casco urbano del municipio de Ansermanuevo se vio nuevamente sacudida tras registrarse un sangriento ataque sicarial que cobró la vida de un reconocido poblador al interior de su propia residencia.
La víctima mortal de este hecho de sangre fue identificada por las autoridades judiciales como Álvaro Lozano. De acuerdo con los datos recopilados en la zona, Don Álvaro era natural de Ansermanuevo y residía desde hacía varios años en el barrio Gramalote, sector donde gozaba del aprecio de sus vecinos.

¿Qué pasó?
Los hechos se desencadenaron hacia las 12:30 del mediodía. En momentos en que la víctima se encontraba dentro de su vivienda disfrutando de la jornada del mediodía, la calma del inmueble fue irrumpida violentamente por sujetos armados que se movilizaban a bordo de una motocicleta.
Según el relato de testigos y vecinos del sector, los sicarios motorizados llegaron hasta la puerta del inmueble e ingresaron de forma intempestiva hasta el interior de la casa donde se hallaba Don Álvaro. Sin mediar palabra alguna ni darle oportunidad de defenderse o huir, los agresores desenfundaron armas de fuego y dispararon en repetidas ocasiones contra la humanidad del ciudadano. Debido a la gravedad y a la ráfaga de los impactos recibidos, el hombre murió al instante al interior de su hogar, mientras los criminales huyeron del lugar a alta velocidad con rumbo desconocido.
Alerta en la comunidad
Las detonaciones causaron zozobra en todo el vecindario. De inmediato, los alarmados residentes del barrio Gramalote dieron aviso a la línea de emergencias de la Policía Nacional, cuyas patrullas del cuadrante arribaron minutos después a la escena del crimen y confirmaron la novedad al hallar el cuerpo sin vida en una de las estancias de la vivienda.
