¿Qué pasó?
Según la denuncia de la víctima, el ataque ocurrió a las 6:30 de la tarde del lunes 2 de marzo, cuando caminaba hacia su trabajo por la carrera 8 con calle 12. De un momento a otro, un hombre se le acercó a realizarle una pregunta para distraerlo y, en cuestión de segundos, otro sujeto lo agarró por detrás del cuello e intentó ahorcarlo. El ciudadano contó que lo golpearon en el rostro y en el estómago, lo tiraron al suelo y le robaron el bolso que llevaba. Dentro de este tenía el portacomidas, la billetera, dinero en efectivo, elementos de aseo personal, una loción y el celular. Todo fue avaluado en 2 millones de pesos. La víctima intentó enfrentarse a uno de los señalados, pero lo amenazaron: si los seguía, lo apuñalaban.
La captura
Tras el asalto, los presuntos ladrones huyeron, pero fueron interceptados por la Policía en la calle 9 con carrera 12 del barrio La Paz. Fue la misma víctima quien los señaló como los hombres que minutos antes lo habían golpeado y robado. De acuerdo con el informe, Eddy Javier habría sido quien lo tomó del cuello y lo golpeó en diferentes partes del cuerpo, mientras que Marco Antonio le arrebató el bolso con todas sus pertenencias .Durante el procedimiento, a Marco Antonio le encontraron el celular de la víctima. Los demás elementos no aparecieron. Por eso, ambos fueron capturados en flagrancia.
No aceptaron
La Fiscalía 29 Local URI les imputó el delito de hurto calificado y agravado, cargos que no aceptaron. El ente acusador solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario. Sin embargo, el Juzgado Séptimo Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Pereira, tras analizar los argumentos, indicó que si bien los hechos son graves, no alcanzan la gravedad en comparación con otros casos. Además, señaló que la cárcel no es un centro de rehabilitación ni un lugar de acogida para personas en condición de calle. El juez también tuvo en cuenta que la condena que uno de ellos tenía por receptación ya está extinguida y concluyó que no se cumplían los requisitos para enviarlos a prisión. Por eso, negó la medida de aseguramiento y les otorgó la libertad mientras continúa el proceso en su contra.
Los detenidos
La Fiscalía manifestó que no cuentan con arraigo fijo, que son personas en condición de calle. Maicol Antonio registra una sentencia condenatoria por el delito de receptación en Mocoa, Putumayo, a una pena de 2 años y 6 meses de prisión, por la cual obtuvo libertad condicional.

