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Su madre lo encontró sin vida

8 de agosto de 2026 3 min de lectura Judicial Qhubo


Sebastián Castro Vela tomó la decisión de acabar con su vida en su casa, donde vivía con su familia. Al parecer, el hombre presentaba problemas por consumo de sustancias y había salido hace pocos meses de rehabilitación. 

Los hechos

A las cuatro de la tarde del jueves 6 de agosto la madre de Sebastián fue a buscarlo a su habitación, encontrándose con la dolorosa escena: su hijo se había quitado la vida. De inmediato salió gritando y asustada a pedir la ayuda de los vecinos. 

Uno de ellos se ofreció a llevarlo al hospital, pero cuando ingresó a la habitación donde se encontraba, le dijo a la madre que ya no había nada por hacer, era demasiado tarde. Los hechos ocurrieron en el barrio Cerros de Monserrate, Santa Rosa de Cabal.

La señora permaneció afuera de la casa con sus nietas, llenas de angustia y miedo, hasta que llegó la Policía y el grupo de criminalística para el levantamiento del cuerpo hasta  Medicina Legal.

Problemas de consumo

Según testimonios vecinales, Sebastián era consumidor de estupefacientes hace mucho tiempo. Al parecer, el hombre de 32 años había salido hace aproximadamente dos meses de rehabilitación y su madre le había dicho que se fuera a vivir con ella, con la condición de que se pusiera a hacer algo. Por eso, él había empezado a vender maní y bolsas de basura, esperando ayudar económicamente en la casa. 

Los vecinos lo describieron como una persona amable y respetuosa que siempre daba los buenos días. 

Problemas económicos

La familia llegó al barrio Cerros de Monserrate hace apenas seis meses. Allí viven los padres de Sebastián con sus dos nietas de cinco y cuatro años, que al parecer otro hijo dejó al cuidado de la señora. A esta nueva obligación y los problemas financieros que presuntamente enfrenta la pareja, se le sumó la dolorosa partida de Sebastián. 

Antecedentes

Sebastián tenía varios antecedentes: una anotación por delitos contra la vida e integridad personal, y seis medidas correctivas, cuatro por el porte de armas blancas, una  por riñas, incitación o confrontaciones violentas y una por irrespetar a las autoridades de Policía. 

Una situación muy dura

Una vecina comentó conmocionada: “Ellos son personas muy sencillas, humildes y simpáticas. A la señora le está tocando muy difícil porque se ocupa de las niñas y ahora esto. Me da mucho pesar, ella es tan linda”. 

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