A plena luz del día una mujer fue atacada por dos hombres que le robaron todas sus pertenencias en el paso peatonal de Dosquebradas hacia el viaducto. La víctima denunció que este lugar representa un peligro para los peatones que necesitan cruzar entre las dos ciudades diariamente, ya que al parecer, también es una zona de consumo.
¿Qué pasó?
El miércoles 3 de agosto, Darling Alzate, de 40 años, transitaba por el puente peatonal que conecta el barrio Valher con el viaducto. Eran apenas las 3:30 de la tarde, vehículos y personas pasaban con regularidad. “Como se sabe que esa zona es peligrosa, nadie cruza por el puente sino por un camino de pasto. Por ahí yo estaba caminando cuando veo que venía un pelao corriendo. Mi reacción fue correr hacia el viaducto para que no me alcanzara”, cuenta.
Pero el hombre fue más rápido que ella, y cuando la alcanzó, la empujó hacia el matorral. En ese momento empezó un forcejeo entre ambos, ella en el piso y el ladrón sobre ella, intentando arrebatarle el bolso. A la escena se une otro hombre con puñal en mano, amenazando a Darling, quien esta vez suelta sus pertenencias para proteger su vida.
¿Dónde estaba la Policía?
Darling denuncia que en el lugar no estaba el CAI móvil que suele parquearse ahí y mucho menos algún uniformado que la pudiera auxiliar. “Se llevaron todas mis pertenencias. No tenía nada, ni siquiera dinero para tomar transporte, me tocó caminar de vuelta hasta mi casa en el barrio Santa Isabel”.
Allí acudió al CAI del barrio y puso la denuncia. Aunque los agentes iniciaron una búsqueda rápida alrededor del sector, no encontraron nada.
Abandono del lugar
Si bien es un tránsito peatonal, la ciudadana denuncia que en realidad no tiene las condiciones para ser frecuentado. Presuntamente, en la zona hay un alto consumo de sustancias, presencia de habitantes de calle y, como si fuera poco, el lugar parece encontrarse en mal estado, pues hay poca iluminación y está muy enmalezado.
Cabe recordar que uno de los puentes peatonales que comunican a Dosquebradas con Pereira está incluso sin barandas. “La media torta de la Popa es otro punto ciego, hay muy poca visibilidad ahí y es muy peligroso, pero yo ni si quiera pasé por ahí” denuncia Darlin.
Llamado a las autoridades
La víctima de robo denuncia que la responsabilidad no debería recaer sobre los ciudadanos, quienes se ven obligados a evitar calles, alargar trayectos o tomar desvíos para prevenir situaciones como estas. “No es que uno de papaya, es que hay lugares que son peligrosos incluso en el día”, también hace un llamado a las autoridades para que recuperen estos espacios a través del mantenimiento y cuidado: “son espacios que no están siendo habitables y, como no son habitables, pues evidentemente los delincuentes se lo toman”.
No es la primera víctima
“Afortunadamente no resulté herida. Pero sé que es muy común que ocurran robos en esa zona. No es un caso aislado. ¿Dónde están las autoridades para responder? El CAI móvil ni siquiera estaba ahí, a veces sólo está en las noches”.
