La angustia y la desesperación que durante varios días acompañaron a la familia de Daniel Felipe Valencia Noreña, de 21 años de edad, llegaron a su fin, pero dieron paso a un dolor aún más profundo. Sus seres queridos mantenían la esperanza de encontrarlo con vida tras su desaparición; sin embargo, la noticia que recibieron fue devastadora: Daniel apareció muerto.
Ahora, además de enfrentar el llanto y la tristeza por su partida, sus familiares intentan encontrar respuestas a los interrogantes que los atormentan: ¿qué le ocurrió?, ¿por qué le arrebataron la vida a un joven que apenas comenzaba a construir su futuro?
¿Qué pasó?
El hallazgo se registró el miércoles 10 de junio en la avenida Sur con calle 23, a la altura de una quebrada. Según se conoció, un habitante del sector salió de su vivienda y observó un cuerpo flotando en el afluente, por lo que de inmediato alertó a las autoridades.
Al llegar al sitio, los uniformados confirmaron la presencia de un cadáver que se encontraba flotando y en avanzado estado de descomposición. La víctima vestía un buzo negro y una sudadera del mismo color.
Funcionarios del grupo de Criminalística de la Sijín de Pereira realizaron la inspección técnica al cuerpo y posteriormente lo trasladaron a Medicina Legal, donde se le practicará la necropsia para establecer plenamente su identidad y determinar las causas de la muerte.

Lo identificaron
Aunque el cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición, un familiar de Daniel Felipe manifestó reconocerlo por los tatuajes que tenía en la mano izquierda y en el cuello. Sin embargo, será Medicina Legal la entidad encargada de confirmar oficialmente la identidad mediante los procedimientos forenses correspondientes.
La desaparición
Daniel Felipe fue visto por última vez el miércoles 3 de junio. Ese día cumplió con normalidad su jornada laboral en Alkosto durante el turno de la mañana. Al terminar su trabajo regresó a la vivienda, ubicada en el barrio El Japón de Dosquebradas, y más tarde salió hacia una barbería. Desde entonces no volvió a comunicarse con sus seres queridos. La última pista sobre su ubicación la entregó un amigo, quien aseguró haberlo visto y saludado en el parque del barrio Valher, entre las 10:00 y las 11:00 de la noche de ese mismo día.
Su vida
Daniel Felipe era soltero y el menor de dos hermanos. Residía junto a sus padres en el barrio El Japón. Laboraba en el establecimiento comercial Alkosto y, adicionalmente, realizaba servicios de barbería a domicilio para generar ingresos extras. Sus familiares y allegados lo recuerdan como un joven trabajador, tranquilo, dedicado a su hogar y no registraba antecedentes judiciales.
